Michel Gauquelin (1928-1991) fue un psicólogo y estadístico francés cuya obra marcó un hito en el estudio de la astrología desde una perspectiva científica. Junto a su esposa Françoise, llevó a cabo extensos estudios estadísticos analizando miles de datos de nacimiento de profesionales eminentes en diversos campos, como el deporte, la ciencia, la medicina, la actuación, la literatura y la política. Su objetivo inicial no era cuestionar la astrología tradicional, sino investigarla rigurosamente para determinar si había alguna base empírica en sus afirmaciones. Sin embargo, sus resultados sorprendieron tanto a escépticos como a astrólogos al encontrar correlaciones estadísticamente significativas entre las posiciones planetarias en el momento del nacimiento, las cuales se plasmaban tanto en el carácter como en la profesión de las personas analizadas.
Gauquelin recopiló datos de más de 60.000 nacimientos, principalmente en Europa (Francia, Alemania, Italia, Bélgica y los Países Bajos), enfocándose en personas destacadas en sus profesiones, utilizando registros oficiales de nacimiento que incluían la hora exacta, lo que le permitió calcular con precisión las posiciones planetarias en las cartas natales; sus estudios, realizados entre 1949 y 1973, abarcaron varias áreas, como las correlaciones profesión-planeta, donde analizó la relación entre la posición de ciertos planetas y la profesión de personas eminentes, los rasgos de la personalidad, explorando si la posición de los planetas podía relacionarse con características temperamentales, y la herencia astral, examinando si los hijos heredaban patrones planetarios similares a los de sus padres.
Uno de sus hallazgos más famosos y controvertidos fue el "efecto Marte" (Mars Effect), publicado en 1955 en su libro La influencia de las estrellas (L'influence des astres). Gauquelin descubrió que en la gráfico natal de deportistas eminentes (como campeones olímpicos o atletas destacados), Marte aparecía con una frecuencia significativamente mayor a la esperada en ciertas zonas del cielo. Este resultado se replicó con otras profesiones y planetas: Júpiter con actores y políticos, Saturno con científicos y médicos, la Luna con escritores y Venus con artistas, aunque este último fue menos concluyente.
Para realizar sus análisis, Gauquelin dividió el cielo en 36 sectores basados en el movimiento diurno de los astros (la rotación de la Tierra), no en las tradicionales 12 casas astrológicas. Estos sectores se definieron según la posición de los planetas respecto a los ángulos principales de la carta natal: el Ascendente (ASC), el Medio Cielo (MC), el Descendente (DSC) y el Fondo del Cielo (FC). Las zonas Gauquelin o "plus zones" son regiones específicas donde encontró las correlaciones más fuertes, ubicadas principalmente después de los ángulos (ASC y MC) y, en menor medida, después del DSC y el FC.
En términos de las casas astrológicas tradicionales (usando sistemas de domificación como Placidus), estas zonas corresponden aproximadamente a la Casa 12, justo antes del Ascendente (sectores 36, 1, 2 y 3); la Casa 9, justo del Medio Cielo (sectores 9, 10, 11 y 12); la Casa 6, antes del Descendente (sectores 19, 20 y 21), y la Casa 3, zona situada antes del Fondo del Cielo (sectores 28, 29 y 30).
Estas zonas abarcan entre el 75 % y el 100 % de los sectores estadísticamente significativos en sus estudios. Curiosamente, coinciden con las casas llamadas cadentes (3, 6, 9 y 12), consideradas energéticamente más " débiles" en astrología tradicional, de ahí su nombre tradicional, en contraste con las casas angulares (1, 4, 7 y 10), que se asocian como los ejes energéticos más destacados en un gráfico natal. Sin embargo, Gauquelin encontró que los planetas en estas zonas o casas cadentes, especialmente en las casas 12 y 9, tenían una influencia notable en las características personales y el éxito profesional de las personas analizadas.
En su estudio de 1955 y en investigaciones posteriores, examinó miles de familias y encontró que, en un porcentaje estadísticamente significativo, los hijos nacían con los mismos planetas (especialmente la Luna, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) en las mismas zonas Gauquelin (casas 12, 9, 6 y 3) que sus padres, sobre todo cuando estos eran eminentes en sus profesiones. Este "efecto heredado" sugería una posible influencia cósmica o sincronía en los nacimientos familiares, aunque no explicó su mecanismo y fue menos estudiado que el "efecto Marte".
Las principales conclusiones del estudio estadístico de Gauquelin fueron que existían correlaciones planetarias significativas con cinco planetas específicos: la Luna, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, cuya distribución en las zonas Gauquelin no era aleatoria en las cartas natales de profesionales eminentes. Por ejemplo, en los sectores astrológicos correspondientes a las casas 12 y 9 del gráfico natal, la presencia del planeta Marte en el caso de los deportistas era evidente; Júpiter destacaba en actores y políticos; Saturno, en científicos y médicos, y la Luna, en escritores.
Estas correlaciones presentaban niveles estadísticos muy altos, superando la simple casualidad o el azar. Además, solo se observaban en personas destacadas en sus campos, no en profesionales promedio ni en la población general.
Michel Gauquelin no encontró evidencias que respaldaran a los signos zodiacales, las casas tradicionales (en su significado clásico) ni la influencia de los planetas exteriores (Urano, Neptuno y Plutón), el Sol o Mercurio. Esto lo llevó a proponer una "neo-astrología" basada únicamente en los datos comprobados.
Contrario a la creencia clásica sobre la fuerza energética de las casas angulares (1, 4, 7 y 10), Gauquelin demostró que las casas cadentes, especialmente la 12 y la 9, eran las más relevantes para reflejar las características personales y el éxito profesional asociados a los planetas. Esto sugiere que la influencia planetaria se manifestaría más intensamente justo antes del ASC, MC, DSC y FC, pero en la dirección de las manecillas del reloj, es decir, en las casas 12, 9, 6 y 3, y no en las casas 1, 4, 7 y 10, como ha sostenido la astrología clásica durante más de dos mil años.
En estudios complementarios, relacionó los planetas en las zonas Gauquelin con rasgos temperamentales. Por ejemplo, Marte en la casa 12 o 9 se asoció con cualidades como energía, valentía y agresividad, coherentes con los deportistas; Saturno con metodicidad, reserva y disciplina, típicas de los científicos.
Sus estudios validan parcialmente la premisa básica de la astrología —que las posiciones planetarias al nacer se relacionan con la vida de una persona—, pero cuestionan algunas teorías astrológicas, especialmente las relativas a las casas tradicionales. Gauquelin abogó por una astrología empírica, despojada de simbolismos no comprobados y centrada en las zonas Gauquelin y en los cinco planetas que identificó como influyentes.
Que las casas 3, 6, 9 y 12 destaquen en sus datos invita a reconsiderar su significado. En la tradición, la casa 12 se asocia con lo oculto y el subconsciente, pero para Gauquelin era un área de fuerza activa, con resultados concluyentes de Marte en deportistas. La casa 9, ligada a la filosofía y los viajes, también mostró prominencia en el caso de Júpiter entre actores y políticos. Esto sugiere que las casas cadentes actúan como "puentes" donde los planetas despliegan su potencial tras cruzar los ángulos y que la astrología debería reconsiderar el significado de las casas tradicionales.
Los resultados de Gauquelin generaron una enorme controversia, ya que los astrólogos tradicionales los vieron con recelo por contradecir ciertos postulados tradicionales astrológicos, mientras que escépticos, como el Comité para la Investigación Escéptica (CSICOP), intentaron desacreditarlos. Sin embargo, varios intentos de replicación, como los de Suitbert Ertel, confirmaron el "efecto Marte", aunque el debate persiste sobre su posible viabilidad científica.
Michel Gauquelin se suicidó en 1991. Nunca sabremos los motivos específicos de tan lamentable final. Lo que sí quedo demostrado es que sufrió un tremendo acoso y derribo durante muchos años, con críticas incisivas, en particular por parte de la comunidad científica y por la falta de apoyo de una parte del colectivo de astrólogos que no respaldarón o no supo encarar las nuevas pruebas estadísticas aportadas por Michel.
Gauquelin nunca descartó la viabilidad del sistema de casas, pero los concluyentes resultados estadísticos de sus investigaciones sí aconsejaban una modificación en la orientación espacial y, por ende, una nueva reubicación de las casas astrológicas, acorde con el movimiento diurno de los planetas, como hemos podido ver.
Este necesario reajuste astrológico "obligaba" a modificar el sistema de domificación clásico, lo que, en cualquier disciplina, genera una gran reticencia inicial. En muchos casos, dichos cambios se implementan de manera progresiva a lo largo de años o décadas y, de manera sustancial, con el paso de los siglos, como ha ocurrido en otras ramas del conocimiento.
Los estudios de Michel Gauquelin han aportado un respaldo estadístico a la idea de que los planetas influyen en las personas, pero reubica esa influencia en las zonas Gauquelin (casas 12, 9, 6 y 3), la zona cadente de las casas astrológicas. Esto desafía y pone en entredicho uno de los cuatro pilares en los que se sustenta la astrología clásica, como es el sistema de domificación o el sistema de casas. Además, propone una visión más científica que permite fortalecer muchos de los fundamentos astrológicos, como no puede ser de otra manera. La aplicación del método científico en la ciencia astrológica debe ser prioritaria para ratificar o descartar muchos de los postulados de la astrología clásica.
Desde aquí, Michel, quiero darte las gracias por tu aportación y por el legado que has dejado al mundo astrológico para seguir avanzando y reestructurar, con ello, lo que no es válido en cualquier ciencia o disciplina académica. Tu dedicación me abrió los ojos y cambió mi visión en ciertos aspectos de la interpretación astrológica al comprobar y poner en práctica, al analizar los gráficos natales de aquellos personajes históricos y personas anónimas, las nuevas y encomiables aportaciones obtenidas en tu exhaustivo y arduo trabajo estadístico. En ese proceso, observé la fuerza de las casas cadentes (Zonas Más) y cómo los planetas ubicados en ellas se expresaban de manera exponencial en el comportamiento vital de las personas y en los acontecimientos históricos. Sobre todo, los planetas situados en la Casa 12, que pasó a ser para mí la Casa 1 del sistema de domificación, donde las casas o sectores cadentes ahora son, sin lugar a dudas, las casas angulares del gráfico natal, lo que mejoró las respuestas y los resultados en el análisis astrológico, tanto en astrología mundial como en la natal.