El expresidente y candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos para el año 2025 fue objeto de un intento fallido de asesinato a plena luz del día. El 13 de julio de 2024, este suceso sacudió la escena política y social de los Estados Unidos. Durante un mitin de campaña en Pensilvania, el expresidente Donald Trump fue blanco de un ataque violento que alteró el curso de las elecciones presidenciales. Un joven disparó a Trump desde una distancia considerable, provocando una herida en su oreja derecha y desatando el caos en medio del evento. El incidente dejó no solo al exmandatario con lesiones leves, sino que también se cobró la vida de un espectador y dejó a otros gravemente heridos.
¿Qué motivó este acto de violencia? ¿Y qué implicaciones tiene para el futuro de la campaña electoral? Este suceso provocó una fuerte condena de figuras políticas y reavivó el debate sobre la seguridad de los candidatos presidenciales. Mientras se investiga a fondo, el atentado pone de manifiesto la creciente polarización política en EE. UU. y la necesidad de revisar las medidas de protección durante las campañas.
El 13 de julio de 2024, a las 18:11 hrs., durante un mitin en Butler, Pensilvania, el expresidente y candidato presidencial republicano Donald Trump, para las elecciones presidenciales de este mismo año, fue víctima de un intento fallido de asesinato. El francotirador, identificado como Thomas Matthew Crooks, de 20 años, disparó ocho veces con un rifle AR-15 desde la azotea de un edificio industrial a aproximadamente 150 metros del escenario. El proyectil impactó en la oreja derecha de Trump, causándole una herida leve que, por cuestión de milímetros, casi le cuesta la vida al exmandatario estadounidense. Además, un espectador falleció en el acto y otros dos resultaron gravemente heridos. Las fuerzas de seguridad respondieron rápidamente, abatieron al agresor y neutralizaron la amenaza.
En el momento del ataque, Trump estaba mostrando un gráfico con los números de cruces fronterizos durante su discurso. Al escuchar los disparos, hizo una mueca y levantó su mano hacia su oreja izquierda, mostrando signos de incomodidad. Inmediatamente, fue protegido por el Servicio Secreto y evacuado del lugar. Antes de ser trasladado, levantó el brazo con el puño en alto, mostrando una actitud desafiante. Se observó sangre en su oreja derecha debido al leve impacto de la bala.
Este incidente generó una ola de reacciones en el ámbito político y social. El presidente Joe Biden condenó enérgicamente el ataque y ordenó una revisión exhaustiva de los protocolos de seguridad del Servicio Secreto. Por su parte, Trump agradeció a las autoridades y al público por su apoyo, destacando la rapidez de la respuesta de las fuerzas de seguridad.
El atentado también suscitó un intenso debate sobre el clima de crispación política y su posible influencia en los hechos ocurridos. Algunos líderes republicanos señalaron que la retórica de figuras demócratas podría haber incitado al agresor, mientras que demócratas y otros sectores políticos enfatizaron la necesidad de rechazar la violencia en todas sus formas.