Margaret Thatcher nació en Grantham el 13 de octubre de 1925, en el seno de una familia modesta. En 1979, se convirtió en la primera mujer en asumir el cargo de primera ministra del Reino Unido, cargo que mantuvo hasta 1990. Su mandato se caracterizó por políticas ultraliberales, con una clara orientación hacia la privatización de empresas estatales y una estricta reducción del gasto público. Su ideología conservadora y nacionalista la llevó a adoptar posturas duras tanto en el ámbito doméstico como en la política internacional. Su oposición férrea al comunismo, especialmente durante la Guerra Fría, y su enfrentamiento con los sindicatos, le otorgaron el título de la "Dama de Hierro". A lo largo de su mandato, Thatcher implementó reformas que transformaron profundamente la economía británica y consolidó su figura como una de las líderes más influyentes y polémicas del siglo XX.
Margaret Hilda Roberts nació el 13 de octubre de 1925 en Grantham, una pequeña ciudad en Lincolnshire, Inglaterra. Era la segunda hija de Alfred Roberts, un tendero, predicador metodista y político local, y Beatrice Ethel Stephenson, una ama de casa dedicada. Alfred, un hombre de principios estrictos y trabajador incansable, tuvo una influencia profunda en Margaret. Como concejal y, más tarde, alcalde de Grantham, le inculcó valores de autosuficiencia, esfuerzo y responsabilidad individual, pilares que luego definirían su filosofía política.
La familia vivía encima de la tienda de comestibles de Alfred, en un entorno modesto pero lleno de debates sobre política y religión. Margaret creció en un hogar donde el trabajo duro era una virtud y la educación, una prioridad. Desde niña mostró una curiosidad insaciable y un carácter decidido, rasgos que la acompañarían toda su vida.
Margaret destacó como estudiante brillante. Asistió a la escuela local Kesteven and Grantham Girls’ School, donde su inteligencia y dedicación la llevaron a obtener una beca para estudiar Química en el Somerville College de la Universidad de Oxford en 1943. Allí se graduó con honores en 1947 y se convirtió en una de las primeras mujeres en presidir la Asociación Conservadora de la universidad, mostrando ya su interés por la política. Más tarde, complementó su formación estudiando Derecho, lo que le permitió convertirse en abogada en 1953.
Antes de dedicarse plenamente a la política, Thatcher trabajó como química investigadora para empresas como BX Plastics y J. Lyons & Co., donde participó en proyectos como el desarrollo de emulsionantes para helados. Sin embargo, su verdadera pasión estaba en el ámbito público. Tras casarse y convertirse en madre, decidió enfocarse en su carrera legal y política, un equilibrio que manejó con una determinación poco común para la época.
La carrera política de Thatcher comenzó en 1959, cuando fue elegida diputada por Finchley en la Cámara de los Comunes. Durante los años 60, ocupó varios cargos menores en el Partido Conservador, ganándose una reputación de trabajadora incansable. En 1970, bajo el gobierno de Edward Heath, fue nombrada secretaria de Estado para Educación y Ciencia. Su decisión de eliminar la leche gratuita en las escuelas para niños mayores de siete años le valió el apodo de "Thatcher, la ladrona de leche", pero también mostró su disposición a tomar medidas impopulares por principios económicos.
En 1975, desafió las expectativas al ganar el liderazgo del Partido Conservador, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir un gran partido británico. Su victoria en las elecciones generales de 1979 la llevó al cargo de primera ministra, un puesto que ocupó durante 11 años, el mandato más largo del siglo XX en el Reino Unido.
Como primera ministra, Thatcher implementó una revolución económica conocida como "thatcherismo". Redujo el poder de los sindicatos, privatizó industrias estatales y promovió el libre mercado, transformando una economía británica en crisis. Su manejo de la Guerra de las Malvinas en 1982, tras la invasión argentina, reforzó su imagen de líder fuerte y patriótica, experimentando un importante apoyo popular, lo que resultó en su reelección en una aplastante victoria en 1983.
A nivel internacional, mantuvo una relación cercana con Ronald Reagan y desempeñó un papel clave en la Guerra Fría, enfrentándose a la Unión Soviética con firmeza.
Sobrevivió a un intento de asesinato por parte del IRA Provisional en el atentado con bomba en el hotel Brighton de 1984 y logró una victoria política contra el Sindicato Nacional de Mineros en la huelga de mineros de 1984-1985.
Margaret Thatcher fue reelegida para un tercer mandato con otra mayoría absoluta en 1987, pero sus puntos de vista cada vez más euroescépticos sobre la Comunidad Económica Europea no fueron compartidos por otros miembros de su gabinete, a eso hay que añadirle su estilo autoritario y sus reformas económicas trajeron prosperidad a algunos, pero dejaron a comunidades industriales devastadas, con altos niveles de desempleo. En 1990, tras conflictos internos en su partido y protestas por el impopular "poll tax" (impuesto comunitario), fue forzada a dimitir.